Management

Una de las tendencias en aquellos departamentos de servicios centrales que tipicamente son de gasto es imputar sus costes, de alguna forma mas o menos directa, a aquellos departamentos que si aportan ingresos a la compañia, o al menos que se nutren de estos servicios internos.

Asi nos encontramos con dos grandes sistemas de facturacion, uno mediante drivers, y otro mediante imputacion directa, aunque tambien podriamos citar un tercero de mixto.

El primer sistema es muy sencillo de aplicar y se basa en definir un ratio de facturacion basado en un porcentage por departamento 'cliente' de forma que se refacturan el 100% de los costes del servicio. La complejidad puede fijarse en el calculo de ese ratio, pudiendo ser por facturacion, por usuarios o por métodos de reparto aun más complejos.

El segundo sistema se basa en un concepto más elaborado, ya que parte de un coste unitario por servicio que ofreceremos a nuestros clientes, para ofrecer a partir de este una facturacion variable en base a su uso, pudiendo ser este por usuario o uso de recursos. Este método puede llegar a ser altamente complejo, incluyendo nominas de trabajadores, costes externos, tanto en servicios como de licencias o mantenimientos, amortizaciones de inversion, etc. Una vez definido la fuente de los gastos del servicio nos quedan los costes indirectos, como pueden ser luz, costes de cpd, etc, mediante imputaciones por drivers o directos nuevamente de forma recursiva, aumentando asi los costes de ese servicio.

Identificados los costes de servicio queda su aplicacion a la facturacion. Aquí volvemos a disponer de dos grandes grupos: la facturacion directa y la indirecta mediante facturacion unitaria fija. La primera facturacion sumariza los costes y los divide por el numero de usuarios (a más usuarios menos coste unitario). La segunda facturacion es mucho más atrevida, y se basa en no relacionar costes con facturacion, tal y como una empresa de servicios podria facturarnos a nosotros, fijando un precio dentro de mercado y luchando por abaratar costes sacando por tanto un beneficio (o abaratando la facturacion unitaria siendo aun más competitivos).

Una vez expuestos estos modelos, y antes de escoger un modelo de facturacion, si nos interesa realmente esta filosofia, deberiamos preguntarnos: porqué queremos refacturar?

Si lo que se quiere es iniciarnos en este método y empezar a concienciar a la empresa sobre los costes de TI, cualquier método puede ser válido, pero respecto del primero debemos saber que pueden aparecer voces que no entiendan porque pagar X por tener correo si el puede contratar un servicio equivalente en gmail más barato...

El segundo método nos ofrecera una aproximacion mucho más precisa, pudiendo llegar a facturar incluso nuevos desarrollos internos para departamentos específicos que esten dispuestos a pagarlos, aunque su implantacion requiere de una madurez superior en el departamento de IT.

Aquí haré un inciso hablando de la facturacion mixta: que pasa si un departamento no puede pagar por un servicio, porque no ingresan? Aqui podriamos fijar un coste fijo de 'entrada' a aquellos departamentos con ingresos sufraguando el coste de aquellos sin poder adquisitivo pero con derecho a estos servicios básicos.

Implantando el segundo método o el mixto, nos puede representar una gran herramienta, tanto desde el punto de vista económico, desterrando el concepto de que IT es solo un coste, como de publicidad interna, ya que puedne sobresalir los ahorros o excelencia en los servicios ofrecidos respecto de proveedores externos, convirtiendo nuestros clientes internos cautivos, en clientes 'evangelizadores'.

Te atreves a dar el paso?

 

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