China

Una cosa bonita de los viajes por tu cuenta es la improvisacion...Detalle del interior del templo

Al 4º dia estabamos tan rendidos que nos despertamos a las 12 del mediodia.El objetivo para el dia era visitar la ciudad de Pingyao, en concreto su parte antigua, una de las pocas que se conservan de la 'antigua china'.

Despues del desayuno de rigor nos dirigimos a la estación de tren para pedir los billetes para a Pingyao, volver y a las 8 de la noche coger el tren nocturno hacia Lanzhou, pero allí nos dijeron que no podiamos ir y volver de Pingyao y coger el nocturno a tiempo... con lo que finalmente decidimos comprar los billetes del nocturno (soft sleeper: o sea un camarote con 4 camas blandas) y fuimos a visitar la ciudad.

Taiyuan nos sorprendio por el templo de Chongshan. Llegar ya fue divertido, teniendo que pasar por callejuelas donde la gente se paraba a mirarnos, calles sin asfaltar y casas hechas de ladrillo rojo con aspecto de haver pasado mas de un siglo aguantando el devenir de la ciudad.

El templo esta compuesto de un patio central, con una gran campana, y varios edificios, aunque solo se puede visitar el central, donde se muestran 3 budas. Vale la pena pasear por el lugar y dejarte transportar a la vida dentro del recinto...

Despues de visitar el templo nos dirigimos al museo tambien en el mismo barrio, que expone pinturas para acabar el dia descansando en un parque... era una jornada de recuperación al fin y al cabo...